Soldados de juguete.
mié 07 de noviembre, 2007 - 15:25
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En aquel tiempo (¡asu! me sentí narrador bíblico), como decía, en ese tiempo recíen había terminado de juntar mi dinero, la idea era tener un ejército de soldados de juguete para poder echarme una guerrita a gusto. Rompí mi osito (por que yo tenía osito y no cochinito), conté las monedas y uno que otro billete maltratado, metí el dinero en mi fabulosa billetera azul con velcro que me habían regalado y me fuí a… a…, bueno no me acuerdo donde, pero el caso es que los compré: dos bolsotas de 30 soldaditos verdes en distintas posiciones de ataque.
Llegué a mi casa, entré al cuarto y mientras abría las bolsas pateaba todo lo que estaba en el piso que pudiera estorbarme en la importante misión. Una vez despejado el campo de batalla, acomodé a todos los soldados, en diferentes puntos. Eran dos ejércitos idénticos así que la batalla estaría reñida, no había forma de saber cual sería el vencedor.
Acomodé unas sandalias para construir una trinchera improvisada, unos tenis me sirvieron de lomas, todo lo impensable me fué sumamente útil para ambientar el campo de batalla, zapatos, calcetas, cajas y otros juguetes simulaban perfectamente todos los elementos necesarios para una guerra, o al menos como las había visto en las películas. Los soldados estaban perfectamente alineados y me aseguré que cada uno apuntara su arma exactamente hacia algún enemigo, no había posibilidad de error, solo sobrevirían los más rápidos.
Una vez listo el escenario tomé mi bolsa de canicas, las cuales me servirían para emular los proyectiles que serían intercambiados entre los dos ejércitos, caminaba entre los elementos con suma cautela para no moverlos de sus posiciones, parecía que estaba caminando en un campo minado, solo que no eran minas, eran trozos de plástico verde.
Y luego la batalla comenzó: Las canicas Los proyectiles comenzaron a intercambiarse de un lado a otro, uno a la vez, mientras unos caian, otros solamente se movían unos milimetros de su posición inicial, aguantando firmemente como buenos elementos. Mientras las vidas se jugaban yo vociferaba toda clase de onomatopeyas bélicas. Poco a poco fueron cayendo todos, uno por uno y de vez en vez algún proyectil con suerte derribaba varios, pero eran casos raros. Instantes después todo terminó, solo quedaron dos soldados en pié, el ejército del lado de la ventana había vencido.
Tanto tiempo ahorrando, todo ese dinero que se invirtió en mis ejércitos verdes, todo el tiempo que me llevó preparar todo para la batalla, todo eso se consumó en los menos de cinco minutos, que fué lo que duró la batalla. Luego de sentirme satisfecho por el éxito de la misión quise repetirlo de nuevo, fué en ese momento que caí en la cuenta que tenía que empezar de nuevo, tenía que organizar de nuevo a los ejércitos, las municiones y el escenario.
Ese día fué la primera vez que me pregunté: Y cuando termina la guerra ¿quien se encarga de dejar todo como estaba?
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5 comentarios ]
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Han escrito 5 comentarios de «Soldados de juguete.»
_s3nko_
Miércoles 07 de noviembre, 2007 15:34.
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sonara como el cuento de un adulto,soñando ser niño de nuevo…pero me encanto la ultima parte lo de:
Ese día fué la primera vez que me pregunté: Y cuando termina la guerra ¿quien se encarga de dejar todo como estaba?
esa pregunta es una autentica incognita.
Saludos me gusto mucho tu post reflexivo

geo_need
Miércoles 07 de noviembre, 2007 15:38.
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wow…
nunca me lo pregunte aunque me encantaba jugar con mis hermanos a los soldaditos …
pero si te hiciste la pregunta de niño … que bueno que reflexionaste..
en mi caso siempre me pregunte porque los niños se morian de hambre si nosotros siempre teniamos que comer…
Cosa rara eh ahora los niños se preguntan cosas diferentes … nada de lo que realmente importa
Besitos

audiosaurius
Miércoles 07 de noviembre, 2007 15:39.
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Aplausos!! excelente post
Me hiciste recordar mis juegos de niño, solo que yo volaba mis juguetes con palomas…
Al final, sólo quedaban los restos de mi imaginación delirante, trozos de sueños espacidos en el piso y la pregunta eterna de mi madre: Y ora? quien hizo todo ese tiradoero?
y como siempre, le toca levantar al mas pendejo: Orale póngase a limpiar su cochinero, cabrón!
En fin, cosas de la vida…

daniel
Miércoles 07 de noviembre, 2007 16:26.
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Coincido con senko, esa fue un muy buen cierre para un post, no me lo esperaba.

heinrich
Jueves 08 de noviembre, 2007 15:14.
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es una icognita impensable antes de…
me gusto tu post buen final, saludos…
